Hipótesis de la concordancia situacional para el estudio de la neofobia generalizada
Para la construcción de este modelo se parte
del supuesto de la existencia de una neofobia generalizada, entendida esta como
el miedo irracional a lo nuevo que se puede manifestar de manera persistente en
diferentes dominios empíricos, pudiendo inclusive desplazarse de un dominio a
otro, y que normalmente termina afectando la vida cotidiana de la persona. Esta
definición es un constructo personal (Barraza, 2022) realizado a partir del
concepto de ansiedad generalizada, pero aplicándolo a este objeto de estudio.
Las personas con neofobia generalizada, a fin
de evitar su presencia, se caracterizan por ser altamente rutinarias, con un
estilo de vida muy definido y por tener preferencias hacia todo aquellos que
les resulta familiar; lo que buscan, al fin y al cabo, es el control de aquello
que les rodea ya que una situación nueva implica incertidumbre lo cual genera a
su vez el temor de no ser capaz de controlar la situación y por lo tanto
arriesgarse a un daño potencial. Para comprender como surge y se presenta este
trastorno se ofrece el siguiente modelo teórico basado en la hipótesis de la
concordancia situacional.
Este modelo teórico tiene tres postulados
iniciales:
1.- El miedo, al igual que otras emociones, es
un estado del organismo de carácter adaptativo que se caracteriza por una
excitación o perturbación, interna o externa, que genera una reacción,
2.- Esa reacción emocional se manifiesta
mediante un sistema triple de respuesta en el que interactúan manifestaciones
cognitivas, fisiológicas y motoras, y
3.- El miedo cuando no puede ser explicado, se
reconoce que es excesivo o desproporcionado en función de la amenaza real y no
desaparece frente a la comprobación de la realidad es considerado una fobia.
A estos tres postulados básicos, que sirven de
insumo conceptual al modelo, se agregan otros cinco que ilustran el carácter
explicativo del modelo:
1.- Cuando el ser humano se enfrenta a una
situación nueva, diferente o extraña, que le exige una demanda de actuación
tiene como reacción inicial la sorpresa, pero tras ese breve momento el ser
humano valora el riesgo que implica para su persona involucrarse o participar
en dicha situación,
2.- Cuando la valoración de riesgo determina
que la situación implica una amenaza, peligro o daño potencial para la persona,
sobreviene la reacción del miedo,
3.- El miedo surge cuando dos condiciones
objetivas que interactúan entre sí (existencia objetiva de riesgo del estímulo
externo y probabilidad de inminencia de riesgo del estímulo externo) y dos
condiciones subjetivas que interactúan entre sí (un mayor nivel autopercibido
de indefensión de la propia persona y un menor nivel de creencias de
autoeficacia) entran en una relación de concordancia situacional,
4.- Cuando hay concordancia se reconoce que las
condiciones objetivas se corresponden, con un mayor o menor margen de
diferencia, con la valoración de riesgo final realizada por la persona en una
situación determinada, pero si no hay concordancia se observa que las
condiciones objetivas no se corresponden con la valoración de riesgo final
realizada por la persona, la cual es indudablemente más alta de lo que debería
ser, siendo en este segundo caso donde surge la neofobia, y
5.- La neofobia puede aplicarse a dominios
empíricos específicos como sería la alimentaria o la tecnológica, entre otras,
pero también se puede observar que se manifiesta de manera persistente y
recurrente en diferentes dominios empíricos por lo que termina afectando la
vida cotidiana de la persona, en este segundo caso es cuando hablamos de
neofobia generalizada.
Referencia
Barraza Macías, Arturo. (2022). Neofobia
generalizada: concepto, modelo teórico y medición. Nóesis. Revista de ciencias
sociales, 31(62), 74-85. Epub 01 de septiembre de
2023.https://doi.org/10.20983/noesis.2022.2.5
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